En qué invertir en cada etapa de la vida

A medida que crecemos tenemos distintas responsabilidades, objetivos, ingresos y gastos, por lo que no es lo mismo invertir a los 18 que a los 60 años. Así que en este artículo vamos a analizar en qué invertir según tu edad

A lo largo de la vida nosotros cambiamos y es lógico que nuestro portafolio de inversión vaya cambiando con la edad. La regla básica es que cuando somos jóvenes estamos más propensos a asumir riesgos (y por eso esperar una mayor rentabilidad), ya que tenemos más tiempo para recuperarnos de las pérdidas que cuando somos mayores. Al acercarnos a la vejez debemos cuidar nuestro patrimonio, por lo que el riesgo a asumir y la rentabilidad esperada será menor. 

Ahora veremos en qué invertir en cada etapa de la vida, en proporción de activos de renta variable o renta fija, siendo renta variable aquellos que no nos aportan un ingreso fijo (como por ejemplo acciones), y renta fija aquellos que conocemos de antemano el flujo de pagos a esperar (como por ejemplo bonos). Invertir en renta variable es más arriesgado que en renta fija.

¿En qué invertir en la niñez y adolescencia?

Algo valioso que podemos transmitir a los niños son hábitos financieros saludables desde temprana edad, enseñándoles a ahorrar y a gastar el dinero de forma inteligente, lo que sentará las bases para la formación de un adulto financieramente responsable. 

En el caso de los adolescentes la mejor inversión que se puede hacer es en su educación financiera, esto es algo que deberían enseñar en los colegios secundarios como mínimo, pero lamentablemente no es así por lo que queda en manos de cada uno aprender a administrar el dinero. 

Cuánto antes aprendemos a ahorrar e invertir, más fácil y rápido nos resultará alcanzar los objetivos que nos proponemos en la vida.

¿En qué invertir desde los 18 hasta los 25 años?

A partir de los 18 años se puede comenzar a invertir legalmente en Argentina, o sea que es el momento para dar nuestros primeros pasos en el mundo de las inversiones.

Para esta edad, en la que generalmente está comenzando la vida laboral en paralelo con la formación profesional, se empieza a construir el ahorro. Este ahorro será diferente en el caso de que solo se trabaje y se viva con los padres, al de quien estudie, trabaje y haya dejado el hogar familiar, en este caso la posibilidad de ahorro es mucho menor.

Cualquiera sea el caso, en esta etapa una buena alternativa es la de invertir en fondos comunes de inversión, en los que se puede acceder con poco dinero a la diversificación que ofrece el fondo, quedando administrado por un profesional en la materia.

¿En qué invertir desde los 25 hasta los 35 años?

Esta etapa es la que se considera ideal para empezar a invertir, porque es cuando las personas comienzan a crecer laboralmente, adquieren mayor experiencia, y esto se traduce en mejores ingresos, lo que da la posibilidad de generar un mayor ahorro. Además, al ser jóvenes, menores compromisos financieros se han adquirido, por lo tanto es el momento de crear o aumentar el capital.

El hecho de  tener mucho tiempo por delante nos invita a realizar inversiones agresivas. Eso sí, también tenemos que estar preparados para soportar las pérdidas, que no deberían desesperarnos porque tenemos tiempo por delante para recuperarnos si no nos salen como esperábamos.

En esta etapa una distribución de 80% en renta variable y 20% en renta fija resultaría adecuada.

¿En qué invertir desde los 35 hasta los 45 años?

A medida que crecemos aumentan los ingresos aunque también suelen incrementarse los gastos. Quienes hayan iniciado una familia o emprendido su propio negocio en la etapa anterior comienzan a abandonar las inversiones de riesgo y en su lugar tomar una posición más conservadora, ya que hay otro tipo de responsabilidades financieras.

En esta etapa una distribución de 70% en renta variable y 30% en renta fija resultaría adecuada.

¿En qué invertir desde los 45 hasta los 65 años?

Se aproxima el retiro y la formación de un capital para la jubilación hay que tomárselo muy en serio, tomando decisiones que nos conduzcan a una vejez tranquila.

En esta etapa se debe buscar una distribución de riesgo equilibrada, por lo que una composición de un 50% en renta variable y 50% en activos de renta fija podría resultar adecuada.

En qué invertir a partir de los 65 años

Lo importante en esta edad es haber generado un flujo de ingresos por nuestras inversiones que nos permitan tener una vejez tranquila. Cuanto antes empieces a planear tu retiro, mayor tranquilidad financiera tendrás.

En esta etapa una distribución de 80% en renta fija y 20% en renta variable resultaría adecuada.

Es importante recordar que no hay un portafolio ideal para cada edad, ya que todos somos diferentes y dependerá de los objetivos y del perfil de riesgo de cada uno, pero creo que puede servirles de guía para ir adaptándolo a las proporciones en las que cada uno se sienta cómodo.

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